ENTRADAS

bandera

Gif animados para el blog o página web

NOTICIAS

PRÓXIMA RUTA

TRADUCTOR

SIERRA DE LA SILLA

RUTA ALGAR (PICO DEL AGUILA)

miércoles, 6 de junio de 2012

¿CÓMO HIDRATARSE CORRECTAMENTE?



Los efectos del calor en nuestros entrenamientos en bicicleta.
Con la llegada inminente del verano y las temperaturas en considerable aumento, cualquiera que haya practicado ejercicio físico a altas temperaturas ya conoce los beneficios de sumergir la cabeza en una fuente de agua fresquita durante los entrenamientos en bicicleta y refrescarse de esta forma la piel, consiguiendo un considerable efecto recuperador sobre el organismo. Refrescarnos durante la práctica de ejercicio físico intenso es muy recomendable y, junto a una correcta hidratación, es la clave para lograr mantener el rendimiento durante nuestros entrenamientos en bicicleta.

El aumento de la temperatura de la piel provoca una redistribución del volumen sanguíneo del centro hacia la periferia, aumentando el volumen de sangre presente en la piel. Nuestro sistema cardiovascular prioriza la llegada de sangre a la piel para lograr mantener la temperatura corporal, provocando una ligera reducción en el abastecimiento de las necesidades de nuestros músculos y una reducción del rendimiento, entrando en fatiga más rápidamente. Evidentemente, la deshidratación provoca además una reducción en nuestro volumen de sangre (perdemos agua), con lo que se agravan estos efectos negativos sobre nuestro rendimiento físico.
Concluyendo, los efectos negativos de la deshidratación en los deportistas se incrementan con el aumento de la temperatura ambiental. La temperatura de la piel es uno de los elementos clave, y su calentamiento disminuye el rendimiento y acelera los efectos negativos de una insuficiente hidratación. Por ello, en nuestros entrenamientos en bicicleta debemos mantener nuestra piel fresca utilizando el agua para hidratarnos y refrescarnos la piel, además de evitar así que el agua de nuestro bidón se caliente excesivamente.
Muchos de los aficionados al ciclismo de montaña tienen por costumbre disfrutar de una parada en algún punto de la salida en bicicleta, para reponer fuerzas y disfrutar de un buena cerveza bien fría. Pues bien, para todos aquellos que piensan que beberse una cerveza no es algo saludable o creen que cometen algún tipo de pecado deportivo, están muy equivocados.

Y es que después de realizar ejercicio físico, lo mejor es disfrutar de una cerveza. Según un estudio realizado, se llegó a la conclusión de que beber cerveza moderadamente permite una buena rehidratación y una pronta recuperación del metabolismo.
Hay que desterrar la idea de que cerveza y deporte no son una buena combinación, ya que beber cerveza de forma moderada tras el ejercicio físico va a favorecer la recuperación de nuestro cuerpo tras el esfuerzo además de hidratarnos correctamente. Los nutricionistas y expertos indican que es muy recomendable incluir en la dieta de los deportistas la cerveza, afirmando que tras el ejercicio es la bebida más recomendable después del agua.
La verdad es que una cerveza fresquita sienta muy bien tras una jornada de entrenamiento o salida en bicicleta. Así que amigos "Amargosos", bebamos con gusto (y moderación).